enfoque integrador
De qué hablamos y cómo trabajamos desde éste enfoque.
Una perspectiva integradora de trabajo se sirve de diferentes técnicas y corrientes ( cognitivo- conductual, humanista, sistémica, entre otras…), que permitan abordar la complejidad de la experiencia humana.
Cuando hablamos de la experiencia humana, nos referimos a las emociones, pensamientos, conductas y sensaciones que están presentes en ella. Éstos cuatro elementos están en constante diálogo, por lo tanto un cambio en uno de ellos, puede influir en los demás. A modo de ejemplo, si logras cambiar un pensamiento negativo, podrías sentirte mejor emocionalmente, lo que podría llevarte a actuar de manera más positiva o adecuada para tí y tu entorno y, a su vez, a sentirte más relajado o en calma.
Desde ésta perspectiva, al abordar cómo piensas, cómo sientes, cómo actúas y cómo experimentas tu cuerpo, puedes crear cambios significativos en tu bienestar general. La idea es que al comprender y modificar un hilo de esa red, puedes influir en toda la estructura.
Es un modelo respetuoso y eficaz, porque tiene en cuenta en todo momento las necesidades de la persona, y cuándo y cómo utilizar una u otra herramienta para que el trabajo fluya en sesión y sea el adecuado.

Teniendo en cuenta todos estos aspectos buscamos favorecer la conciencia y el autoconocimiento, facilitando el cambio de creencias limitantes, aumentando la tolerancia a las emociones y las sensaciones que sintamos.